Una teoría, propuesta por el psicólogo Terry L. Brink, sostiene que lo dicho anteriormente puede deberse a algún tipo de lesión en el hemisferio izquierdo, lo cual obliga a su hemisferio derecho a ser inusualmente fuerte para compensarlo.
Un ejemplo de esto sería el famoso Albert Einstein, que exhibía habilidades del hemisferio derecho mucho más poderosas que las del hemisferio izquierdo; su capacidad de pensamiento visual era fenomenal, pero sus capacidades lingüísticas (del hemisferio izquierdo) eran relativamente débiles. Su fama como físico teórico le venían de su capacidad de visualización, no de su habilidad para manipular números.

Fuente: Gran Enciclopedia Planeta
Por: David Moya Hinojosa
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